martes, 24 de marzo de 2015

La Comuna se suma al Homenaje histórico por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.





Un día como hoy, hace 39 años las fuerzas armadas perpetraban el último y  más sanguinario golpe de estado, cerrando un ciclo de inestabilidad institucional, quebrantamiento del sistema democrático e intervenciones militares que se había iniciado en 1930, y culminaba con una dictadura que se prolongó de 1976 a 1983. El llamado “proceso de reorganización nacional” fue el nombre que la dictadura dio al plan de disciplinamiento de la sociedad, la negación de todas las libertades civiles y políticas, la censura educativa y cultural y el acallamiento de las voces, las ideologías y los pensamientos políticos opositores al régimen. Plan que se aplicó a base de una política de terrorismo y represión atroz encarada desde el estado y que derivó en la desaparición de miles de personas, el encarcelamiento y censura de otros tantos, el exilio de muchos, y también la imposición de una cultura del miedo, la sospecha, el egoísmo y la falta de confianza en la participación y las vinculaciones colectivas y públicas, cultura que hoy sigue vigente, más allá de las transformaciones históricas y sociales posteriores al retorno democrático.
La secuelas humanas y sociales derivaron, en plena democracia, en una conciencia de lucha y la emergencia de diferentes organismos de derechos humanos que han batallado por justicia, verdad y memoria, por la condena de los responsables del genocidio, y que, en los últimos años, tras la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida, han visto avanzar las diferentes causas en la justicia, empezándose a terminar con un ciclo de impunidad que perduró por muchos años.
En este marco, en ocasión de un nuevo aniversario del golpe, en el “día de la memoria por la verdad y justicia”, desde la Comuna queremos dejar sentado nuestro apoyo y acompañamiento a las luchas por el esclarecimiento de los delitos de lesa humanidad y la condenas de los responsables militares y civiles del brutal genocidio, esperanzados también en que la ardua labor de Abuelas de Plaza de Mayo siga dando frutos, restituyendo las identidades de muchos de nietos que aún forman parte de una herencia oscura del régimen militar.
Como ciudadanos y sociedad, anclados en un fuerte compromiso con la memoria histórica, debemos aprender del pasado, uniéndonos, más allá de las diferencias políticas e ideológicas propias de un país plural, en la defensa firme del sistema democrático, sistema que debemos fortalecer, transmitiendo sus valores y beneficios a las futuras generaciones. Podemos diferir en los proyectos de país, podemos discutir distintas miradas sobre las problemáticas que aquejan a nuestra sociedad, pero debemos entender que será desde la democracia, respetando y compartiendo las formas, los valores y las reglas de juego democráticas, que podremos soñar siempre la construcción de un país mejor, más justo y con futuro.

martes, marzo 24, 2015